Por Michelle C. Chirinos Arias

Tipo: Crónica de Divulgación Científica

Para Brian Misari, divulgador científico peruano, la ciencia se trata de compartir lo que estudiaste y en el trayecto empoderar en educación a los niños, sobre todo a aquellos que les dijeron que estudiar es un privilegio de ricos.

Copyright MYP’s

Un día como cualquier otro en el aeropuerto de Lima, una chica espera su vuelo. Ya en ADUANAS los encargados ven cosas sospechosas dentro de una de sus maletas y le piden abrirla. En el escáner de rayos X aparece la maleta llena de bolitas de gran tamaño, parece ser droga, pero cuando ella abre la maleta custodiada por dos policías, su maleta estaba llena de peluches de microbios. Los microbios tienen formas de bolitas, por ello fueron confundidos con paquetes de droga. Los policías le piden explicaciones porque dichos peluches son muy raros, mientras van tocando uno por uno.

La chica, que es científica, aprovecha para hacer divulgación científica con los peluches y les cuenta a los policías sobre Strepi (Streptococcus mutans), la bacteria que causa las caries. También les cuenta sobre Fago (Bacteriófago T4) y les aclara que no es una araña, puesto que las arañas tienen ocho patas y éste tiene, así como los insectos, seis patas. Además que, Fago es un virus “bueno”, pues solo ataca a bacterias. También les explica que los lleva para poder participar de un programa de divulgación científica. Un tercer policía pregunta a sus compañeros qué eran, mientras ella continúa su viaje. “Unos peluches raros”, responde uno de los oficiales.

En otra parte del Perú, un grupo de jóvenes está llorando de emoción porque lograron el ingreso a la Universidad, donde el proceso es una pesadilla. Las vacantes son limitadas y aunque te hayas esforzado toda tu vida escolar, un examen determina si continuarás tus estudios universitarios. Cabe recalcar que tener la opción de dar un examen de admisión en el Perú, llega a costar en promedio medio sueldo mínimo. Imagina lo que es para una persona que vive en un pueblo joven pagar por tener la oportunidad de darlo. Dentro de ese grupo que ingresó a la universidad está Dámaris. Ella vive en Huaycán, una zona muy pobre, sin luz, ni agua, ni desagüe, ni calles. Nunca creyó que podría ingresar a una universidad, nunca pensó que soñar en grande la llevaría a estar en esa lista de ingresantes.

Solo hay un pequeño problema, ella ingresó a la Universidad Peruana de Ciencias aplicadas (UPC), una de las universidades más caras del Perú, sin embargo, debido a su dedicación y a que hubo personas que la orientaron, ella logró acceder a “Beca 18” (programa de becas que la exonera de las cuotas de la universidad) y podrá continuar su sueño de estudiar.

¿Qué tienen en común esas dos historias?

La científica del aeropuerto llevaba los peluches de microbios de la iniciativa MYPs, una empresa social que financia al proyecto Q’omer Kallpa. Mientras que, Dámaris es una de las adolescentes empoderadas por este proyecto social.

Q’omer Kallpa proviene del quechua y significa “fuerza verde”, el color que representa la esperanza. Este proyecto se fundó en el 2013 buscando combinar la microbiología con la parte social para empoderar a niños y adolescentes en educación, mediante la interacción con profesionales voluntarios que muestran a la microbiología de forma divertida, les comentan sobre su camino para ingresar a la universidad y luego para conseguir trabajo.

Este proyecto se realiza en Huaycán — el lugar donde vive Dámaris-, una zona alejada, pobre y con un alto índice de deserción escolar. Uno de los inconvenientes que se aprecia es que la mayoría de niños y adolescentes de la zona, se ven obligados a abandonar la escuela debido a necesidades económicas, aceptan trabajos informales y son explotados. Eso conlleva a que en la zona existan altas tasas de alcoholismo, drogadicción y delincuencia, tanto infantil como adulta. Además, muchas veces los vecinos o incluso los propios padres de esos pequeños, los mentalizan a que no pueden aspirar a ser nada más y mucho menos profesionales y es que “cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema”, tal como sostiene Tomás Bulat.

Comunidad de Huaycán sector R, tomado de la revista RDGBM. Copyright MYP’s

Dámaris, Daniel y Jeferson participaron del programa Q’omer Kallpa. Antes de conocer a esta iniciativa, ellos no imaginaban ni en sus más locos sueños que podrían estudiar una carrera. Hoy Dámaris, de la que les hablé anteriormente, estudia ingeniería de sistemas. Daniel acaba de terminar una carrera técnica pero piensa convalidar sus estudios para seguir una carrera universitaria. Mientras que Jeferson estudia enfermería en un instituto y piensa convalidar sus estudios para continuar con la carrera de medicina. Aún recuerdan esos días en la casita celeste, donde conocieron a personas igual de humildes que ellos que con mucho esfuerzo y dedicación lograron convertirse en profesionales. Mostrándoles que era posible, que había un futuro para ellos, que había formas de conseguirlo, que había becas y oportunidades para lograrlo.

Lugar donde se realizaban los talleres de Q’omer Kallpa, copyright MYP’s

¿Cómo surgieron ambas iniciativas de divulgación científica?

El fundador de ambas iniciativas es Brian Misari Anchiraico que desde pequeño tuvo el ejemplo de su abuela, quien era un excelente ser humano, pensando siempre en la gente, regalando fruta a las personas que lo necesitaban. Cuando llegó el momento de decidir qué estudiar, Brian tomó un test vocacional para saber que le recomendaban y averiguar más de las carreras. Los resultados del test arrojaron microbiología, biología y genética. A él siempre le gustó la ciencia y se inclinó por estudiar un mundo que casi nadie conoce, un micromundo y es así que estudió microbiología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM, Perú).

La microbiología no lo llenaba, sentía que le faltaba la parte social y tenía claro que quería transmitir lo que aprendía a otros. Es así que él junto a dos amigas empezaron a idear un taller de divulgación de la microbiología en Los Olivos, donde vivía Brian.

El inconveniente que encontraron fue que la gente esperaba regalos más que los talleres. Les pasó lo mismo en Pachacutec y Ventanilla. Sin embargo, al ser una iniciativa fundada por estudiantes, no había financiamiento ni para el proyecto y mucho menos para regalos. Brian cuenta que se sintió decepcionado, pues el mayor regalo que ellos podían dar era su tiempo y compartir conocimientos.

Finalmente, deciden ir a una comunidad más alejada llamada Huaycán, toman una combi (servicio de transporte pequeño como para 11 pasajeros) y empiezan a hablar con el chofer sobre su iniciativa de divulgación científica. El chofer les dice que él deja la combi en el extremo de Huaycán, la llamada zona R y que los puede llevar hasta allá y presentarlos a la lideresa de la zona. De pronto las calles desaparecen y solo son arenales, acaban de llegar a Huaycán y hablan con la señora Carmen a la cual le encantó la idea. Brian menciona que lo más difícil fue generar confianza en la comunidad, la cual se logró con constancia. No fue una tarea sencilla, pero vieron como poco a poco venían más personas porque se fueron pasando la voz en la comunidad. Empezaron con cinco niños y actualmente son cuarenta.

Los talleres de Q’omer Kallpa se realizaron usando una laptop y papelógrafos, sin embargo, Brian y sus amigas se dieron cuenta que de una semana a la otra, los chicos habían olvidado las lecciones (seguro que yo también las hubiera olvidado). Como ellos trabajan con niños, decidieron innovar e incluir al juego dentro de las clases (pasaron del modelo del déficit a un modelo más participativo). Para ello, hicieron su primer prototipo de peluche en el 2013.

Los peluches junto a juegos, reforzaban lo aprendido. El aula que se habilitó para los talleres no contaba con agua ni luz, así que decidieron jugar en el arenal. Jugaban al “encantado”, de tal forma que se dividía a los niños en dos grupos, uno perseguía a los otros y al tocarlos decía “encantado”, y el niño que era alcanzado por el compañero, se quedaba quieto imitando la forma de quiste de Giardia (un parásito), de esa forma el niño aprendía jugando.

Niños en la actividad Halloween científico organizada por la iniciativa MYPs tomado de su fanpage de Instagram. Copyright MYP’s

Por el 2016, Brian participó de un programa de emprendimiento social de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), donde le abrieron la mente y su grupo pasó de fabricar peluches para los talleres en Huaycán a establecer una empresa social en el 2017 llamada MYPs. Los MYPs son peluches de “Microbios Y Parásitos” que se venden para hacer viable a Q’omer Kallpa y así seguir incentivando la curiosidad de niños y niñas. Con los peluches, no solo se obtiene financiamiento para los talleres, sino que es un medio de trabajo para los padres de la comunidad, ya que ellos reciben dinero por su trabajo en costura y fabricación de peluches, trabajando desde la comunidad y sin pasar esas dos horas y media en el tráfico. Actualmente, cuentan con ocho máquinas de coser que también se usan para la elaboración de otras prendas.

Cuando se trata de proyectos sociales generalmente participan personas que estudiaron comunicación o psicología, así que Brian comenta que él se sentía como un “bicho raro” con un proyecto de divulgación científica con impacto social, mientras que, en el mundo académico cuando hablaba sobre su proyecto, ocurría lo mismo puesto que la mayoría de científicos le hablaban de sus líneas de investigación y él sobre Q’omer Kallpa y los MYPs. Brian y su grupo tuvieron que aprender diversas cosas, entre ellas cómo registrar su logo en INDECOPI , cómo pagar impuestos en la SUNAT, cómo ponerle un precio a cada peluche, etc, puntos que le parecieron difíciles de aprender.

Estas iniciativas seguirán incentivando a niños y niñas a estudiar y les mostrarán el abanico de posibilidades que hay para ello y las formas para conseguirlo (becas, etc). Los hará enamorarse de buscar soluciones a los problemas. También seguirá incentivando a otras iniciativas y/o profesores a usar los peluches de microbios como material para la divulgación científica, así como combinarlo con el juego, tal como lo hizo conmigo que soy la científica de las que les hablé al inicio, la que tuvo inconvenientes en el aeropuerto. MYPs y Q’omer Kallpa seguirán trascendiendo fronteras y enseñando a los niños que el mayor acto de rebeldía es estudiar.

Referencias

  1. Andina. Consultado en agosto 2021 en: https://andina.pe/agencia/noticia-microbiologo-san-marcos-ensena-ciencia-manera-divertida-a-escolares-817137.aspx
  2. Canal de YouTube de MYPS — Microbios y Parásitos. Consultado en agosto 2021 en: https://www.youtube.com/watch?v=KAiRxB0giZ0
  3. Comunicación por whatsapp con Brian Misari
  4. Facultad de Ciencias Biológicas UNMSM — 34 Aniversario — MYPS (microbios y parásitos) — Brian Misari (13.28 min). Consultado en agosto 2021 en : https://www.youtube.com/watch?v=2Kdm4rPU4FU
  5. Misari, EB. 2017. Proyecto Social Q’omer Kallpa (Fuerza Verde): Ciencia para la comunidad. Revista Peruana de Dovulgación Científica en Genética y Biología Molecular, RDGBM 1(2): 33–36.
  6. PROGRAMA 18: Entrevista a Brian Misari Anchiraico sobre: “Ciencia con emprendimiento social” (35.22 min). Consultado en agosto 2021 en: https://www.youtube.com/watch?v=YUDLiclclb4
  7. SUMMIT CIENCIA VENTURA DIGITAL. Consultado en agosto 2021 en : https://www.youtube.com/watch?v=hEePH7HqADs

Copyright: Revista Peruana de Divulgación Científica en Genética y Biología Molecular (RDGBM)

Cita este artículo como: Chirinos-Arias, Michelle C. 2021. El mayor acto de rebeldía. Revista Peruana de Divulgación Científica en Genética y Biología Molecular [en línea]. Lima: Editorial IGBM, vol. 3, pp. 7–13. ISSN: 2415–234X. Disponible en: http://igbmgenetica.com/revista-rdgbm/

Michelle C. Chirinos-Arias, Bióloga, michelle.christine16@gmail.com

Sobre la autora: Fundadora del Instituto de Genética Barbara McClintock-IGBM, calificada como investigadora CONCYTEC (código RENACYT P0011641 y código REGINA 980). Realiza investigación científica desde el 2007 hasta la actualidad. Revisora científica de la Revista Internacional Información Tecnológica (Chile) indexada a Scopus y de la revista científica Electronic Journal of Polish Agricultural Universities (Polonia).
https://dina.concytec.gob.pe/appDirectorioCTI/VerDatosInvestigador.do?id_investigador=11641
https://www.linkedin.com/in/atgmichelle/

Realiza una Maestría en Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) en la Universidad Nacional de Quilmes en Argentina, su tema de tesis es estudiar las Iniciativas de Comunicación Pública de la Ciencia (CPC) en el Perú en épocas de COVID-19. Es Divulgadora Científica del IGBM– Instituto de Genética Barbara McClintock desde su fundación (2015) a la actualidad, encargada del grupo de divulgación del IGBM donde realiza posts en redes sociales, podcasts para la difusión de la genética y biología molecular, así como divulgación científica a niños (usando peluches, microscopio de papel, impresiones 3D y actividades lúdicas), escribe cuentos y manuales infantiles enfocados en la divulgación de la biología, participa en el diseño e impresión 3D de materiales educativos para la divulgación de la biología a personas con discapacidad visual (Biología+ impresión 3D+ Braille+ robótica). Además, es directora de la Revista Peruana de Divulgación Científica de Genética y Biología Molecular (RDGBM). Presentó algunos de los proyectos de divulgación científica del IGBM en el Encuentro Científico Internacional (Perú), en la I cumbre de jóvenes líderes en Biotecnología de Allbiotech (Chile), en el congreso de Ciencia, Tecnología y Sociedad (Costa Rica), en la Universidad Nacional de José Clemente Paz (UNPAZ, Argentina) y en la ComSciCon (Harvard University).Voluntaria del Programa Ask A Biologist desde el 2013 a la actualidad donde responde preguntas de biología a niños de los colegios de USA, también fue traductora del cuento de divulgación de la genética “Una historia de Monstruos” de la Arizona State University. Ha sido capacitada en cursos de monólogos científicos, divulgación científica a parte de los cursos de la maestría en CTS enfocados en CPC y cultura científica. Es payamédica (payaso de hospital) y ha sido entrenada en la técnica del clown (payamedicina y payateatralidad) en Argentina y en un futuro piensa mezclar la técnica de clown y teatro con la divulgación científica. Escribe artículos de divulgación, uno de ellos para hora biotec de Costa Rica. Fue admitida en la ComSciCon, evento organizado por la Universidad de Harvard, donde presentó un póster y un artículo de divulgación que recibió muy buenas críticas por parte de editores expertos (mezclando la bioquímica del amor con la historia de Marie Curie). Participó en la iniciativa de CPC “los científicos vuelven a la escuela” del CONICET en Argentina. Miembro del equipo “Bioemprende LATAM” (grupo de jóvenes líderes en biotecnología Allbiotech 2017) que muestra alternativas a la academia y asesora en la formación de bioemprendimientos, esta iniciativa organizaba conferencias presenciales en Perú. También realiza divulgación de las Ciencias Financieras por medio de la iniciativa Científico Inversionista.

Realizamos investigación y divulgación científica en Genética y Biología Molecular https://linktr.ee/instituto.genetica.igbm

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